Sergio Acevedo, juez del Tribunal Superior de Justicia de Santa Cruz: “El gobierno K tenía todos los tintes hegemónicos y autoritarios”


De modos afables y una sonrisa que casi nunca abandona su cara detrás de la barba blanca, Sergio Acevedo celebra el flamante fallo de la Corte Suprema de Justicia que junto a otros tres juristas lo confirmó como miembro del Superior Tribunal de Justicia de Santa Cruz, luego de que el kirchnerismo intentara detener la ampliación del tribunal que había votado la legislatura.
¿Qué representa para la provincia de Santa Cruz el fallo de la Corte Suprema que avaló la ampliación del Tribunal Superior de Justicia de la provincia?
El inicio de una etapa diferente en materia de funcionamiento de la actividad judicial, fundamentalmente porque existe un Superior Tribunal, la máxima autoridad judicial, que tiene la vocación de ser independiente e imparcial, que son requisitos esenciales para administrar y dar el servicio de justicia a la sociedad. Creo que esto es esencial para el funcionamiento del sistema republicano y democrático.
El fallo incluye duros términos: ¿algo estaba funcionando mal en la justicia santacruceña?
En diciembre la Corte le ordenó (al TSJ) que se le diera trámite rápido y se la desoyó porque no se habilitó la feria. Después la Corte pidió una serie de medidas o pruebas, y también se la desoyó. La Corte actuó rápidamente porque había un serio problema de gravedad institucional, pero además hubo un mensaje de mucha autoridad, que señala una cuestión muy importante: quiénes tienen legitimidad para hacer determinados reclamos y quiénes no.
¿Cree que la división de poderes en la Provincia estuvo en riesgo?
Sin duda, durante los últimos tiempos hubo una marcada interferencia en las atribuciones que según la Constitución de Santa Cruz tienen tanto el Poder Ejecutivo como el Poder Legislativo, que se vio de forma muy marcada en lo que fue este fallo que declaró la inconstitucionalidad de la ley que avaló la ampliación del superior. Durante el trámite legislativo, jueces inferiores trataron con distintas medidas de obstruir el funcionamiento del Poder Legislativo y hubo denuncias penales, hasta que llegó el fallo en el que la Corte fue muy elocuente.
¿Este fallo de la Corte Suprema modifica 30 años de una forma de funcionamiento del Poder Judicial provincial?
Sí. Pero bueno, ahora nosotros tenemos la oportunidad de hacer realidad una justicia independiente, imparcial, que es finalmente expeditiva, que resuelva los conflictos de derecho y de interés para la sociedad de Santa Cruz de acuerdo a la ley, de acuerdo a la Constitución, de acuerdo al derecho. Esa es nuestra labor y creo que a partir de ahí vamos a dar esa señal que la sociedad necesita. No creo que alcance con legitimarse por lo que se ha hecho en el ayer o en el pasado, sino que fundamentalmente dependerá de la actuación que nosotros tengamos como jueces y también como gobierno del Poder Judicial. Que el ingreso sea por concurso público y de antecedentes, que no haya hijos y entenados.
¿Cuál es la situación salarial del Poder Judicial? Los vocales del TSJ habían aumentado sus sueldos a 24 millones de pesos.
Hoy hay un conflicto por una deuda con los empleados que van a hacer 33 días de paro. Se asumió una obligación, aumentos en las paritarias, donde realmente uno se da cuenta de que había un grado de improvisación que era inaceptable. Cuando se discuten paritarias y se discuten los aumentos salariales los que mayor beneficio obtienen son los magistrados y funcionarios. Lo cual realmente es un tema que sorprende, como se ha manejado hasta ahora, porque no hay ninguna relación con el nivel de ingresos que tiene la familia santacruceña, tanto de aquellos que trabajan en el sector público como en el sector privado, con lo que los ingresos de magistrados y funcionarios del Poder Judicial. Es un tema que es necesario entender y corregir en un sistema que sea mucho más equitativo y mucho más justo.
¿Cómo se llega a esta situación institucional del TSJ, al que se lo ha vinculado políticamente con el kirchnerismo?
Me parece que lo que en algún momento el sistema electoral vino a tratar de solucionar, que era el poderío y la exorbitancia de los aparatos partidarios frente a las minorías, se terminó en una deformación muy grande que nos ha llevado a finalmente derogar el sistema de ley de lemas. Creo que eso es una explicación de un sistema político y de un sistema de gobierno que obviamente tenía todos los tintes hegemónicos y autoritarios que llevaron a cómo está y cómo funciona la sociedad de Santa Cruz.
Fue gobernador de Santa Cruz y de los más votados desde el regreso de la democracia. ¿Qué diferencia ve entre esa provincia y la actual?
Nosotros teníamos un estado provincial y los estados municipales que eran superavitarios, que brindaban los servicios correspondientes, que tenían un nivel de obras y de obra pública de una sociedad mucho más equilibrada. Hoy es una sociedad muy desigual, muy desequilibrada, una sociedad que siguió siendo dependiente de las regalías mineras, petroleras, y creo que eso ha sido el gran fracaso. Nosotros habíamos planteado que Santa Cruz debía dejar de ser la periferia de la Argentina y hoy está en una situación muy periférica, muy atrasada, con casi el doble de la población y con problemas muy serios.
¿Fue una decisión política del kirchnerismo o una mala gestión?
Yo creo que hubo desde un modelo político hasta una mala gestión. Cuando renuncié, nosotros teníamos 627 millones de dólares, teníamos dinero en plazo fijo para pagar un año y medio de salarios, había mil viviendas en construcción, y hoy tenemos esta realidad. Creo que fue un modelo de gestión que terminó con estos resultados que estamos padeciendo y que va a ser muy complejo y muy difícil revertir.
¿Cree que en Santa Cruz el modelo kirchnerista tuvo su punto final?
Hay una demanda muy insatisfecha de la sociedad provincial con las respuestas que tiene que dar el Estado en materia de salud, de educación, de empleo. Habrá que ver si hay una dirigencia con la aptitud necesaria de entender esa problemática y si es capaz de resolverla.
Veinte años después, ¿cuál fue el motivo central de su renuncia como gobernador?
El motivo central era que sufría una permanente desautorización por parte del gobierno nacional. Se pretendía que el gobernador fuera alguien que cumpliera órdenes y no que llevara adelante lo que había votado el pueblo de la provincia. Y hubo algún hecho que oportunamente ha sido muy comentado, donde se pide que sobre una licitación que estaba adjudicada se le dé un 30% de adelanto financiero a quienes la habían ganado. Nosotros obviamente nos opusimos a eso. Primero, porque eso no estaba en la licitación, lo cual rompía el equilibrio de los oferentes. Y fundamentalmente porque si eventualmente la provincia daba esos adelantos, el contratista iba a decidir cómo devolver ese dinero a través de un acortamiento de los plazos de obras o no sé qué otro mecanismo. Eso fue fundamentalmente lo que a mí me decidió a tomar una decisión de renunciar.
¿Alguien desde el Gobierno Nacional pidió su renuncia, o fue una decisión suya?
No, fue una decisión que tomamos nosotros.
¿Desde ese momento no habló más con el matrimonio Kirchner?
No hablé con nadie más.
Cuando se conoció la sentencia del caso Vialidad, ¿sintió que el tiempo le dio un poco la razón?
Sí, pero yo también estoy en la causa Vialidad, tercer tramo. Estamos esperando ser convocados para dar nuestras razones y argumentos. Quiero obtener toda la posibilidad de ejercer mi defensa.
Como exgobernador de Santa Cruz, ¿qué representa integrar el Tribunal Superior de Justicia?
En lo personal, un gran compromiso, un gran desafío. Creo que tratar de ser útil a mis semejantes fue una decisión muy difícil. Lo primero será poner al día las sentencias que están atrasadas en el Superior Tribunal de Justicia. Y después, reitero, para que el Poder Judicial funcione como debe funcionar en cualquier estado democrático.
¿Con qué Tribunal Superior de Justicia se encontraron como nuevos integrantes?
Todavía no hemos podido tener información al detalle, pero es un Poder Judicial que demoraba muchísimo a resolver las causas. Y era un lugar donde en vez de privilegiar la idoneidad y la capacidad que tiene que tener un servidor público, se pensaba en un esquema de acomodos familiares y sociales que de ninguna manera se pueden aceptar.
¿Hay margen para revertir ese diagnóstico?
Ese es el desafío y es el trabajo que nosotros estamos dispuestos a llevar adelante. Sabemos que no va a ser fácil, que no va a ser de la noche a la mañana, que seguramente van a haber obstáculos. Pero vamos a cumplir con nuestros compromisos y con nuestro juramento.
Hay sectores que que critican que el gobernador Claudio Vidal quiere una mayoría propia en el TSJ.
No, me parece que de parte nuestra -puedo hablar en nombre propio y en nombre de quienes han jurado- sería cometer un grave error y realmente un acto imperdonable repetir viejos comportamientos, viejas conductas. Me parece que hay que tomarse muy en serio esto de ser independiente e imparcial todos los días en lo que es el servicio de la administración de justicia. Estamos muy lejos de los estándares de calidad de provincias vecinas como Chubut, Río Negro o Tierra del Fuego, por citar algunos ejemplos regionales. En los códigos de procedimiento, en el tiempo de los procesos, en el tipo de procedimiento que tenemos.
¿Este nuevo Tribunal Superior de Justicia tiene el respaldo institucional suficiente?
Yo creo que el fallo de la Corte nos ha revestido de una legitimidad que ciertos sectores de la sociedad de Santa Cruz, los que están interesados en el funcionamiento del Poder Judicial, no habían visto con buenos ojos o creían que la norma era inconstitucional. Vamos a tener que ir convalidando la legitimación que nos da este fallo con nuestros actos, nuestras sentencias y nuestras conductas también como seres humanos, que no es una cuestión menor.
¿Desde cuándo conoce al gobernador Vidal?
Claudio Vidal fue a verme a mi oficina a preguntarme si yo lo podía apoyar o si le podía ayudar. Lo que le contesté en aquel entonces era que le podía contar de mis errores y de mis fracasos, que fundamentalmente no quería ser empleado de nadie porque era la mejor manera que podía ser útil a un proyecto político. Eso fue hace un montón de años, estamos hablando de antes de la pandemia. Yo no había actuado en términos políticos, y él fue el primero que se acercaba, que venía a preguntarme qué entendía qué es lo que había que hacer en Santa Cruz. Me preguntó si le podía aportar mi experiencia.
¿Cuántos años estuvo apartado de la política?
¿Y en ese tiempo a qué se dedicaba?
Volví a mi estudio como abogado y también a dar clases. Parece increíble que alguien que le ha gustado tanto la política, la historia, la geografía o el funcionamiento de las instituciones, en la vorágine del trabajo y de la vida se desinterese de la cosa pública sin querer desinteresarse. Para mí fue muy útil estar alejado de la actividad pública.
Ahora integra la máxima autoridad del Poder Judicial de la provincia de Santa Cruz. Si observa a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, ¿cree que es necesario completarla?
Me parece que hay una necesidad de integrar la Corte con mayor cantidad de miembros y una Corte que goce del absoluto respeto y que sea una Corte fundamentalmente imparcial, que es lo más importante del funcionamiento de cualquier tribunal.
¿Cree que nuestro país necesita una corte de más de cinco miembros?
No, la verdad que no. Yo he escuchado y he leído que se proyecta una corte de mayor cantidad de integrantes porque siempre la conformación de una Corte responde a las cuestiones institucionales y políticas en un momento determinado y en un contexto determinado.
Preguntas
Un proyecto con el que se identifique: Reducir la desigualdad y la pobreza.
Un sueño: Que hagamos del Poder Judicial de Santa Cruz un lugar donde la sociedad tenga plena confianza.
Un recuerdo: Cuando asumí como Intendente el 10 de diciembre de 1983, en mi ciudad de Pico Truncado.
Una bebida: El vino tinto.
Un libro: El infinito en un junco.
Una persona que admire: Mi mamá, que ya no está.
Un placer: Compartir buenos momentos con mis amigos.
Una película: El padrino, la saga completa.
Mini bio
Sergio Acevedo nació en Esquel, provincia de Chubut pero con tan solo dos años de vida se trasladó junto a su familia a Pico Truncado, al noroeste de Santa Cruz. Se identifica como santacruceño. Su primer rol como funcionario fue el de intendente de la localidad petrolera, que asumió en diciembre de 1983 enyesado después de haber sufrido un grave accidente automovilístico. Con una larga trayectoria en la política, donde fue diputado provincial, nuevamente jefe comunal, además de estar unos meses frente a la SIDE desde mayo de 2003, hasta ocupar la gobernación. Sergio Acevedo se alejó durante veinte años de la política tras haber renunciado en marzo de 2006 a su cargo como máxima autoridad provincial. Su lejanía representó un quiebre definitivo con el matrimonio Kirchner.
Fuente: www.clarin.com



